CÓMO CUIDAR SUS EPI

Buenas prácticas para conservar su protección

Un equipo de protección individual (EPI) está diseñado para proteger al usuario frente a riesgos identificados. Sin embargo, sus prestaciones también dependen de su estado, mantenimiento y condiciones de utilización.

La suciedad, los lavados inadecuados, el desgaste, los desgarros o las reparaciones incorrectas pueden comprometer la eficacia de una prenda de protección.

Unos sencillos hábitos permiten conservar las prestaciones de protección de sus EPI y prolongar su vida útil, dentro de los límites establecidos por el fabricante.


1. ¿CUÁNDO HAY QUE LAVAR LA ROPA DE PROTECCIÓN?

Una prenda limpia contribuye a una protección eficaz

La ropa de protección forestal está especialmente expuesta a la suciedad y a diferentes sustancias: resina, aceite de cadena, combustible, tierra, serrín y virutas de madera.

Estas sustancias pueden penetrar en los materiales y alterar sus propiedades.

En las prendas de protección contra cortes de motosierra, la acumulación de suciedad puede dificultar el funcionamiento de las fibras protectoras.

Por ello, es importante lavar regularmente la ropa, evitando ciclos de lavado innecesarios.

La frecuencia de limpieza depende de la intensidad de uso, del estado de la prenda y de las instrucciones del fabricante.

No existe una frecuencia de lavado universal adecuada para todos los EPI.


2. ¿CÓMO LAVAR CORRECTAMENTE LA ROPA DE PROTECCIÓN?

Consulte siempre primero la etiqueta de mantenimiento

Deben respetarse las indicaciones de la etiqueta de mantenimiento y de las instrucciones del fabricante.

La temperatura, el programa de lavado, el detergente, el centrifugado y el secado pueden variar según los materiales y la confección de la prenda.

Para comprender los símbolos, consulte nuestra guía de símbolos de mantenimiento.

Antes del lavado

  • Vacíe los bolsillos y retire las virutas, el serrín y otros residuos.

  • Cierre las cremalleras principales y las aberturas de ventilación.

  • Afloje los cordones de ajuste.

  • Cierre las tiras de velcro para evitar que dañen los tejidos.

  • Compruebe el estado general de la prenda.

Durante el lavado

Utilice un detergente adecuado y respete la dosificación recomendada.

Seleccione la temperatura y el programa autorizados por el fabricante.

No utilice tratamientos que no estén permitidos en las instrucciones: lejía, suavizantes, quitamanchas agresivos o procesos de limpieza química inadecuados pueden dañar determinados materiales.

Después del lavado

Devuelva suavemente la prenda a su forma original.

Respete las instrucciones de secado. Cuando esté permitido secar al aire libre, cuelgue la prenda en un lugar bien ventilado.

Nunca guarde una prenda que todavía esté húmeda.

La humedad prolongada puede favorecer los malos olores, la aparición de moho y el deterioro de determinados materiales.


3. BUENAS PRÁCTICAS PARA EL MEDIO AMBIENTE

Limpiar eficazmente sin desperdiciar recursos

Un mantenimiento responsable ayuda a reducir el consumo de agua, energía y detergentes.

Algunos hábitos sencillos pueden contribuir a limitar el impacto ambiental de los lavados:

  • Elegir detergentes con una etiqueta ecológica reconocida.

  • Respetar las dosis recomendadas.

  • Evitar poner en marcha la lavadora con cargas innecesariamente pequeñas.

  • Seleccionar la temperatura más baja permitida y adecuada al grado de suciedad.

  • Evitar lavados innecesarios, manteniendo al mismo tiempo los equipos suficientemente limpios para cumplir su función protectora.

Atención: las recomendaciones ambientales nunca deben prevalecer sobre las instrucciones de mantenimiento del fabricante del EPI.

Una temperatura de lavado de 30 °C puede ser suficiente para determinados textiles, pero no necesariamente para todos los equipos de protección o tipos de suciedad.

Un compromiso que forma parte de nuestra política ambiental

Desde hace varios años, FRANCITAL ENVIRONNEMENT desarrolla acciones destinadas a reducir el impacto ambiental de sus actividades.

Estos esfuerzos incluyen especialmente la selección de materiales, los embalajes, los soportes impresos y la mejora continua de nuestras prácticas.

También fomentamos la separación de residuos de embalaje y una gestión responsable de los equipos de protección al final de su vida útil.

En el caso de la ropa de protección, las posibilidades de recogida, reutilización o valorización dependen de la composición de los materiales, su estado, la posible contaminación y los sistemas de gestión de residuos disponibles.

Un EPI que ya no sea apto para cumplir su función protectora nunca debe volver a ponerse en circulación para un uso de protección.


4. UTILIZAR CORRECTAMENTE LA ROPA FORESTAL ANTICORTE

Una protección diseñada para reducir las consecuencias de un accidente

La ropa de protección contra cortes producidos por motosierras sujetadas con la mano está diseñada para reducir el riesgo de lesiones en caso de contacto accidental con una cadena en movimiento.

Sin embargo, no puede garantizar una protección absoluta.

Su utilización debe combinarse siempre con una formación adecuada, técnicas de trabajo seguras y el cumplimiento de las instrucciones de seguridad del fabricante de la motosierra.

Lleve correctamente su equipo

Para obtener la protección prevista:

  • Elija prendas adaptadas a su morfología y talla.

  • Compruebe que las zonas de protección estén correctamente posicionadas.

  • Lleve la prenda completamente cerrada, conforme a sus instrucciones.

  • Evite cualquier modificación que pueda desplazar o deformar los materiales de protección.

  • Utilice los demás EPI adecuados a la actividad: casco, protección ocular y facial, protección auditiva, guantes y calzado de protección.

Una prenda mal ajustada o utilizada incorrectamente puede comprometer el nivel de protección esperado.


5. LOS CUATRO ERRORES QUE DEBE EVITAR

ERROR N.º 1 — UTILIZAR UNA TALLA INCORRECTA

La ropa de protección debe adaptarse a la morfología del usuario.

Si es demasiado holgada, puede engancharse en ramas o equipos. Si es demasiado ajustada, puede limitar la libertad de movimiento y dificultar el trabajo.

En los pantalones anticorte de tipo A, las zonas de protección deben estar correctamente situadas, especialmente en la parte delantera de las piernas.

Elegir la talla correcta es fundamental tanto para la seguridad como para la comodidad.

Consulte nuestra guía de tallas FRANCITAL.

ERROR N.º 2 — SEGUIR UTILIZANDO UNA PRENDA DAÑADA

Antes de cada utilización, compruebe el estado general de su equipo.

Preste especial atención a desgarros, cortes, costuras dañadas, cierres defectuosos y signos de desgaste excesivo.

Si los materiales de protección están dañados o existen dudas sobre su integridad, deje de utilizar la prenda como EPI.

La reparación del tejido exterior solo puede contemplarse si está autorizada por el fabricante y no compromete el sistema de protección.

Una prenda que ya no pueda cumplir su función protectora debe retirarse definitivamente de ese uso.

ERROR N.º 3 — COSER O MODIFICAR LOS MATERIALES ANTICORTE

La ropa forestal anticorte contiene un conjunto de materiales técnicos cuya construcción contribuye directamente a su eficacia.

Nunca debe:

  • Coser atravesando las capas de protección sin autorización expresa.

  • Modificar su posición o superficie.

  • Cortar o retirar fibras protectoras.

  • Realizar modificaciones que puedan alterar el funcionamiento del sistema anticorte.

Una reparación incorrecta puede hacer que una prenda deje de ser segura, aunque los daños no sean visibles desde el exterior.

En caso de duda, contacte con el fabricante o con un servicio de reparación expresamente autorizado.

ERROR N.º 4 — NO RESPETAR LAS INSTRUCCIONES DE MANTENIMIENTO

Una temperatura de lavado excesiva, un secado inadecuado o el uso de productos no autorizados pueden deteriorar los materiales.

En las prendas anticorte, el encogimiento o la deformación del sistema de protección pueden modificar el comportamiento de las fibras.

Por el contrario, la acumulación de resina, aceite y suciedad también puede reducir las prestaciones protectoras.

Un buen mantenimiento requiere equilibrio: lave cuando sea necesario, pero siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.


6. ¿CUÁNDO HAY QUE SUSTITUIR UN EPI?

Un equipo de protección no tiene necesariamente la misma vida útil que una prenda de vestir convencional.

Su continuidad de uso depende de varios factores: intensidad de utilización, envejecimiento de los materiales, mantenimiento, almacenamiento, incidentes y posibles daños.

Debe retirarse de su uso protector cuando su estado ya no permita asegurar las prestaciones esperadas.

La vida útil de un EPI no depende únicamente de su antigüedad: su estado real y los límites establecidos por el fabricante son determinantes.

Para obtener más información, consulte nuestra guía sobre vida útil y fin de vida de los EPI.


LOS BUENOS HÁBITOS QUE DEBE RECORDAR

Antes de utilizarlo: compruebe el estado de la prenda, su talla y su correcta colocación.

Después de utilizarlo: elimine la suciedad e inspeccione las zonas expuestas.

Durante el lavado: respete la etiqueta de mantenimiento y las instrucciones de uso.

En caso de daños: nunca modifique los materiales de protección y solicite asesoramiento antes de realizar una reparación.

Al final de su vida útil: retire definitivamente de su función protectora cualquier equipo que ya no pueda garantizar las prestaciones esperadas.

FRANCITAL ENVIRONNEMENT — Experiencia textil al servicio de su protección.


*Estas recomendaciones son generales. Las instrucciones del fabricante y la etiqueta de mantenimiento del producto tienen siempre prioridad. En caso de duda sobre el estado o las prestaciones de un equipo, deje de utilizarlo hasta que se haya aclarado la situación.